¿Qué es el Shiatsu?
El Shiatsu es una terapia corporal proveniente de Japón, cuyas raíces se encuentran en la medicina tradicional china. Se utiliza la presión de los dedos y las palmas de las manos, movilizaciones y estiramientos para equilibrar la energía (el ki) del organismo, desbloqueando así obstrucciones energéticas y fortaleciendo de esa manera su capacidad de autocuración.
Basado en la medicina tradicional china el Shiatsu utiliza el sistema de los meridianos, el concepto del yin y yang, y técnicas de diferentes disciplinas para su trabajo. Según la teoría, los meridianos son canales específicos dentro de nuestro cuerpo en los cuales circula nuestra energía vital individual.
Inventado por el maestro Namikoshi a principios del siglo XX, el Shiatsu recibió su reconocimiento en la sanidad japonesa en 1964. En los años más adelante evolucionaron diferentes corrientes, como el Aze Shiatsu (Onoda), Shiatsu Zen (Masunaga) y el Shiatsu Hiron (Nozaki) entre otros y esa disciplina fue introducida a nuestras vidas en occidente ganando cada vez más popularidad.
Los tratamientos se suelen realizar en un futón en el suelo. Es una terapia que se desarrolla completamente vestido.
Por lo anterior, es aconsejable llevar ropa cómoda y deportiva, aparte de calcetines gordos en los tratamientos para garantizar máxima comodidad aparte para poder realizar ciertos estiramientos y movilizaciones, difíciles de llevar a cabo con ropa más aparatosa.
El Shiatsu fortalece el potencial de autocuración del organismo.
Shiatsu Beresford-Cooke
¿Para quién es adecuado el shiatsu?
El Shiatsu es adecuado para personas de todas las edades ya que el tratamiento se adapta a las necesidades individuales.
Es una forma alternativa o complementaria de tratamiento y no puede reemplazar una visita al médico. Se puede utilizar como acompañamiento de muchos tratamientos convencionales, así como para apoyar en la psicoterapia y fisioterapia.
¿Qué te puede aportar?
El Shiatsu puede ser particularmente beneficioso en el mantenimiento del estado de la salud, el aumento de la autoconciencia, el autocuidado y la conciencia corporal. Puede ayudar en la reducción de dolencias físicas y lesiones musculares, tal como los niveles de estrés, depresión y ansiedad. Puede contribuir a un mejor equilibrio emocional y mental, afrontando así de forma más óptima el día a día. Activa la circulación sanguínea y linfática y fortalece el sistema inmunológico.
El Shiatsu fortalece el sistema inmunológico y tiene un efecto antiinflamatorio
En el año 2007 Andrew F. Long de la Escuela de Salud, Universidad de Leeds, publicó un estudio sobre los efectos y experiencias del Shiatsu realizado en tres países europeos (Austria, España y Reino Unido). El objetivo era elaborar una lista de efectos y experiencias de las personas recibiendo los tratamientos y consecutivamente evaluar sus percepciones distinguiendo entre corto y largo plazo.
Se nombraron siguientes efectos inmediatos después de haber recibido el tratamiento o a corto plazo:
- sentir la energía moverse o como se soltaron bloqueos
- como ocurrieron cambios físicos y emocionales
- sentirse más relajado o calmado
- con más energía
- más capaz de sobrellevar las cosas
- más equilibrado después de la sesión
Se nombraron siguientes efectos a largo plazo:
- cambios en los síntomas con mayor disminución en tensión y estrés
- mejora general en la salud
- confianza a referencia de su salud
- ayuda en mejorar su postura o la manera en que “utilizan su cuerpo”
- capacidad en ayudarse a sí mismo
- esperanza en que “mis problemas se pueden solucionar”
- capacidad de sobrellevar las cosas
- “evolucioné como persona”
- cambios en estilo de vida
¿Cómo actúa el Shiatsu sobre el cuerpo?
Comenté antes que el Shiatsu busca equilibrar la energía (el ki) del organismo, desbloqueando así obstrucciones energéticas y fortaleciendo de esa manera su capacidad de autocuración. El equilibrio interno y el libre flujo de energía es, desde hace miles de años, la clave para un cuerpo con salud en la medicina tradicional china. Obstrucciones del libre movimiento del ki o estancamientos en su flujo, causadas o bien por temas físicas, emocionales o mentales, generan un desequilibrio, llegando a poder convertirse en una alteración del estado de la salud.
En occidente también es muy conocido el concepto del equilibrio interno, llamado homeostasis. Fue aplicado por primera vez en 1926 por Walter Cannon. Se destaca que hay ciertos mecanismos en nuestro cuerpo que hay que mantener dentro de ciertos límites, en equilibrio, como por ejemplo la tensión arterial, temperatura corporal, nivel de grasas y oxígeno en la sangre, pH, hierro, calcio, y muchísimos más.
¿Para qué? Para que funcione bien todo lo que ocurre dentro de nuestro organismo.
Comenté que el Shiatsu trabaja con presiones en ciertos puntos del cuerpo, estiramientos y movilizaciones. Bueno, y ¿eso hace que vuelva a un equilibrio mejor?
Analizando qué efecto tiene el tacto o presiones sobre nuestro cuerpo se puede derivar lo siguiente:
¿Qué pasa si nos dan un golpe abajo de la rodilla?
Hace que se mueve la pierna automáticamente hacía delante. Quiere decir, una acción, el golpe en un lugar específico, tiene, en este caso específico, una reacción muy visible para nuestros ojos. Otras acciones tienen reacciones algo más sutiles, pero todas las acciones tienen una reacción como ya describió Isaac Newton.
¿Qué solemos hacer cuando nos damos un golpe?
Automáticamente solemos tocar o frotar esta zona para aliviar el dolor. Detrás de aquello hay la teoría de la compuerta del 1965 que dice que los estímulos no dolorosos, lo que puede ser el tacto cariñoso, bloquea que llegue el estímulo doloroso al sistema nervioso central.
¿Qué pasa con los músculos y las fascias si pulsamos sobre ellos o los estiramos?
Les hacemos entender que la presión es más alta de lo normal. Como consecuencia, se suelen aflojar. Quitando la presión aplicada se mantiene el músculo/la fascia más relajado/a. Cuánto tiempo se mantiene esta situación depende de nosotros y nuestros hábitos.
«El hábito hace el cambio.»
Nazareth Castellanos
¿Qué pasa con la presión de la sangre?
Lo mismo de lo anterior comentado ocurre a nivel presión de la sangre.
El terapeuta de Shiatsu aplica una presión en ciertos puntos del cuerpo. Puntos que se encuentran en los meridianos como he comentado. La mayoría de éstos coinciden con los puntos gatillo miofascial. Son puntos especialmente sensibles al tacto y tienen un comportamiento eléctrico peculiar. Dejo aquí un enlace a un estudio interesante sobre el punto estómago 36. Cada vez se hacen más estudios para poder explicar y comprobar la eficacia de diferentes formas de terapia.
¿Hay algo más que se puede decir sobre el impacto del Shiatsu sobre nuestro cuerpo?
No hay que olvidarse de las endorfinas. El Shiatsu, como muchas otras cosas también, hace que se liberen endorfinas en nuestro organismo. La liberación de endorfinas hace que nos sintamos muy bien. Nos hace sentir placer y estar relajados (un efecto que suele tener el Shiatsu mayormente). A nivel corporal las dos más importantes consecuencias de la segregación de endorfinas son:
- dar un impulso al sistema inmune
- activar el sistema parasimpático, que tiene un efecto antiinflamatorio
Teniendo en cuenta la información anterior añadiendo un componente esencial del Shiatsu, poner una intención al tratamiento, hace que sea una experiencia muy especial y profunda, donde faltan palabras para poder describirlo. Hay que vivirlo y experimentarlo en la propia carne.
Hay que vivir y experimentar el Shiatsu en la propia carne
¿Me puede curar de mis enfermedades?
El Shiatsu en sí no puede curar las enfermedades. Con los tratamientos se fortalece la capacidad de autocuración de nuestro organismo con la que todos nacemos. El resultado puede ser la desaparición o mejoría de ciertos síntomas. Unos hábitos y una dieta sana, ejercicio físico y amor propio siempre va a ser la clave.

Si se ha despertado tu curiosidad, ponte en contacto.
shiatsumueve.com

Un comentario sobre “Shiatsu, ¿un masaje o algo más?”